Volver a empezar

La verdadera fuerza interior muchas veces surge luego de procesos de transformación profundos, que ayudan a encontrar el poder interior

Volver a empezar luego de alguna experiencia dolorosa, no es sencillo abrirse nuevamente al amor. El miedo a ser herido, la tendencia o necesidad de culpar al otro, o el temor a ser un blanco fácil por mostrar debilidad o vulnerabilidad, son ideas que se pueden cruzar por la mente e impedir que se aprovechen nuevas y mejores oportunidades en todos los ámbitos de la vida. 

¿Para cuándo dejarlo?

Quedarse en la queja o en el sufrimiento no vale de nada. La posición de víctima no permite encarar las situaciones ni llegar a la comprensión del “¿para qué?” sucedió aquello que abrió rincones muchas veces inexplorados. ¿Te arrepientes de haberte mostrado ante alguien tal como eres? Si es así, es bueno que sepas que al ser vulnerable te permitiste experimentar espacios de autoconocimiento y autodescubrimiento.

Dejar ver tus errores, aciertos y cicatrices es una muestra de coraje y fortaleza, y una manera de vivir la vida. ¿Prefieres ocultar tu verdadero ser mientras encuentras a la persona “ideal” para mostrarte tal como eres?

Por más que quieras, no puedes controlar el tiempo, ni las circunstancias en las que vas a vivir una situación determinada. Mientras esperas, en vez de aprovechar el momento, te pierdes experiencias y dejas de crear vínculos valiosos. Si quieres amar y ser amada, simplemente ábrete al amor. Toda cicatriz es una muestra de que te has atrevido a vivir, y es la prueba de que toda herida sana.

Mitos en las relaciones de pareja con respecto a la vulnerabilidad: 

Una de las dos personas tiene el poder. Se cree que cuando se habla de dos, solo una persona puede estar enamorada, lo que le da un aire de superioridad. El equilibrio y el respeto a las diferencias es lo que hace que una relación sea saludable.

Ser vulnerable es ser débil. Ser vulnerable es ser honesto y abrirse, pero no desbocarse en el otro para que resuelva carencias o complejos. La clave está en no utilizar la excusa de ser vulnerable y convertirse así en una carga para el otro.

Hay que mostrar al otro la «mejor cara», no las debilidades. Las máscaras no valen de nada en una relación de pareja. La unión se hace “entre iguales”, para crecer y avanzar en conjunto.

«Si soy vulnerable, se aprovechan de mí”. La victimización no ayuda al crecimiento. Mantenerse en esa posición impide hacer el trabajo interno y hace tóxica una relación de pareja.

Ensayo y error 

No necesariamente al intentar algo se tiene éxito. Es la cantidad de veces que las personas se levantan y superan sus propias circunstancias, lo que hace que el logro, o la experiencia positiva se mantenga en el tiempo e incluso, sirva para dejar un legado positivo.

  1. K. Rowling, la autora de la famosa saga, Harry Potter, fue víctima de la depresión y pensó en suicidarse tras la ruptura de su matrimonio y en medio de una situación financiera muy desafiante. Sin embargo, abrirse al dolor y a ser vulnerable la llevó a crear una obra fantástica, que se ha dado a conocer en el mundo entero, no solo con los libros, sino con grandes producciones cinematográficas. 

El dolor puede ser el punto de partida con dos vías de salida: el fatalismo, o espacios de mayor vulnerabilidad para la creación, que inspiren a otros y dejen una contribución importante en el mundo.  

¿Cómo conectarse con un nuevo amor? 

– Reconoce tus áreas de vulnerabilidad. Quizás te sientas bien con tu sexualidad, aunque te muestres vulnerable al tener una relación estable. Conócete y descubre quién eres, reconoce tus talentos y carencias, tu luz y tu sombra, porque nadie lo puede hacer por ti.

– Conéctate con el amor propio. Louise Hay recomendaba algunas prácticas en el espejo, una de ellas era simplemente decir “Estoy dispuesta a cambiar, y estoy dispuesta a soltar la resistencia”. Aunque amarte es siempre el secreto y la apuesta ganadora, también lo es tener la disposición a rediseñarte cada día para convertirte en tu mejor versión.

– Encarar tus miedos. La ansiedad, las proyecciones y temores son parte de todo aquello con lo que has aprendido a vivir y relacionarte. La clave está en no descartar esas emociones o sensaciones, sino en integrarlas y aceptar que forman parte de ti, solo es necesario encontrar un sano equilibrio.

– Establece límites. Si te conoces, sabes hasta dónde puede entrar el otro, es como un juego contigo misma en el que las reglas y límites deben estar claros.  

¿Y si no resulta? 

¿Qué es lo peor que podría pasar si decides ser vulnerable por primera vez, o una vez más y la relación no resulta lo que esperabas? No pierdes, siempre habrás ganado una experiencia para conocerte y crecer.

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