¿Trabajas por tus sueños?

 El poder de cambiar tu realidad está en tus manos, solo es necesario encontrar la combinación justa de visión, acción y compromiso

¿Sueñas despierta constantemente sobre todo aquello que anhelas para tu vida, o trabajas incansablemente para alcanzar lo que deseas? A veces vemos la vida desde una perspectiva de lucha, quizás como producto de creencias arraigadas desde la infancia, o adoptadas con el paso del tiempo. “Tienes que trabajar duro para ganarte la vida”; “lo que fácil llega, fácil se va”, son algunas de las frases que pasan de generación en generación y se van arraigando en el inconsciente colectivo, hasta convertirse de alguna manera en “verdades absolutas” para muchos.

 

¿Te atreves a soñar?

Probablemente hayas escuchado alguna de esas frases y otras similares y no te has conformado con limitarte a creer que existe una sola manera de ir tras tus metas. Tal vez muy dentro de ti tienes la certeza de que estás destinada a obtener todo aquello que deseas e incluso, te detienes durante el día o por las noches a pensar en esa realidad que quieres manifestar. Sin embargo, aunque la puedes mirar claramente y hasta detallar sus colores, disfrutar sus aromas y sabores, no logras integrar esa meta final con tu vida cotidiana. Si es tu caso, has llegado a un punto cumbre; es como una encrucijada en la que tienes dos opciones probables:

– Crear un plan de acción para ir tras tus sueños (preferiblemente con la asesoría de un life coach).

– Seguir soñando despierta, y aunque soñar no cuesta nada, si te quedas en los sueños, al final solo dejarás de creer en ellos.

 

La clave: trabajo personal

Vencer tus propias creencias, cambiar hábitos y decidirte a revisar con lupa cada una de las áreas de tu vida para transformarlas no es una tarea sencilla y requiere de trabajo personal, una labor que no se relaciona con tus títulos académicos ni con todo lo que has aprendido hasta ahora, sino con reconocerte, aceptarte, superar tus propias barreras mentales y transformarte, para así rediseñar tu realidad.

 

Plan de acción para alcanzar tus sueños

Una vez que decides materializar tus sueños, surgen tantas como preguntas como pasos a seguir:

– ¿Por dónde comenzar?

– ¿Cuánto tiempo me tomará?

– ¿Tengo que cambiar mi rutina para lograr lo que quiero?

– ¿Cómo convencer a quienes no creen en mí?

Dar el primer paso y avanzar sin detenerte para despejar todas las dudas y eliminar los miedos será una de las decisiones más valientes que tomarás en tu vida, y una elección sabia en esta fase, será buscar ayuda.

 

 Diseña tu realidad con la ayuda del life coaching

Por más que estés decidida y jures que no vas a regresar a tus viejos patrones, el acompañamiento de un entrenador personal o life coach será la clave para confrontarte, despertar tu coraje, motivarte, dividir las grandes metas en tareas puntuales, establecer lapsos de tiempo, alcanzar y celebrar los resultados.

Para lograr un equilibrio e integrar tus acciones con tu propósito de vida, es necesario revisar y hacer cambios en cuatro áreas:

– Física.

– Emocional.

– Mental.

– Espiritual.

¿Cómo está tu vida en estos aspectos? ¿Te sientes satisfecha con cada uno de ellos?

 

¿Cuál es tu propósito de vida?

El equilibrio en las cuatro áreas principales de tu vida: física, emocional, mental y espiritual es llave para una vida con propósito

Cada día la escena se repite: te levantas poco antes de salir con el tiempo contado, desayunas rápidamente, atiendes los pendientes en casa e inicias tu rutina a toda velocidad, muchas veces sin detenerte a pensar cuál es la motivación y el propósito de tu día.

Vivir en piloto automático es muy sencillo; en ese estado los días transcurren sin un sentido claro, con metas cortas, como cumplir las responsabilidades personales y laborales, compartir con los amigos y la familia y tener algunos espacios de distracción. Con esto, pareciera que todo está “normal”. Sin embargo, cuando no tienes claro tu rumbo, es muy fácil perderte o conformarte con el círculo de la comodidad o zona de confort.

 

Equilibra las 4 áreas de tu vida

Venimos hablando sobre el trabajo personal y cómo trazar un plan de acción para definir un camino, o ruta a seguir. Ten en cuenta que solo al mirar claramente cada área (física, emocional, mental y espiritual) y lograr en triunfo del equilibrio entre ellas, podrás crear intenciones específicas y alinear tus acciones con un propósito de vida u objetivo mayor. ¿Qué esperas? Revisemos cada una de ellas.

  1. Física. Se relaciona con el elemento Tierra. El cuidado del cuerpo, lo tangible, los bienes materiales y el espacio en el que te desenvuelves, entre otros aspectos.

¿Cómo potenciarla? Con el cuidado personal, una dieta saludable, una rutina de ejercicios (con actividades que te gusten y no hagas por obligación), un cambio de look que hagas porque deseas (y no para complacer a otros), la conciencia y responsabilidad en el manejo de tus recursos, la limpieza y el orden del espacio en el que te encuentras. Todo esto te llevará a sentirte a gusto en tu propia piel y en cualquier lugar.

  1. Emocional. Se representa con el elemento Agua y tiene que ver con los sentimientos y relaciones. ¿Cómo está tu relación contigo misma y con los demás? ¿Sabes regular tus emociones o te dejas dominar por ellas? ¿Te afecta lo que otros piensen de ti? Estas son algunas de las preguntas para evaluar cómo te desenvuelves en tu campo emocional.

¿Cómo potenciarlo? Revisa tu relación contigo misma y tus diálogos internos que por lo general, llevas al mundo externo y repites en tus vínculos con otros. Tomar conciencia de lo que sientes y revisar tus estados de ánimo, te ayudará a conocerte mejor y a saber cómo equilibrarlos en momentos determinados. Un tip adicional es beber mucha agua para mover este elemento en tu campo emocional.

  1. Mental. Se relaciona con el elemento Aire. En esta área se integra todo lo relacionado con las ideas, estudios, proyectos, viajes, con la visualización de todo aquello que se desea alcanzar. Es todo aquello en lo que crees, con lo que a la vez creas tu realidad.

¿Cómo potenciarla? Convencerte del poder que tiene tu mente en tu realidad tangible es el primer paso. Cada pensamiento emana energía y vibraciones que se materializan en tu mundo. Es por esto que a cada peso puedes elegir tus pensamientos tal como escoges la ropa cada día (una frase sabia de la película “Comer, rezar, amar”). Nutrir tu mente con libros, películas, meditaciones diarias, estudios y conocimiento, también te llevará a equilibrar tu cuerpo mental.

  1. Espiritual. Se representa con el elemento Fuego y es esa fuerza y conexión con lo superior, con un propósito mayor y con la fe y certeza de alcanzar todo lo que se desea. La espiritualidad va más allá de la religión, puede representar una filosofía de vida y una manera de relacionarse con el entorno con una mayor conciencia, más elevada y con mayor sabiduría.

¿Cómo potenciarla? Al revisar el verdadero propósito de la existencia, la capacidad de tener compasión (en principio con nosotros mismos y luego con el entorno), y al llevar cada aprendizaje a la práctica con cada acción y actitud que tengamos con quienes nos rodean. La esperanza y fe, independientemente de la religión que se profese, son valores de una persona con un sentido alto de la espiritualidad.

 

El triunfo del equilibrio

Muchas veces sucede que por enfocarse en la carrera, los estudios (área mental), se dejan de lado las relaciones, el cuidado personal y hasta la fuerza de la fe, con lo que se pierde la armonía entre los cuatro elementos que conforman cada área. También está el caso de aquellas personas que son inspiración para otros en distintos aspectos, y esto usualmente viene dado por haber logrado su autoconocimiento, disciplina y equilibrio en lo físico, emocional, mental y espiritual. Ese es el norte a seguir.

Si bien la integración de los cuatro pilares de la vida no es tarea sencilla, es la base de los cambios y de la ruta hacia el logro de las metas. Aunque lograrlo parezca una meta de vida que puede tomar mucho tiempo, con la ayuda de un coach, es posible dar los pasos necesarios para ese objetivo mayor.

 

Concreta tu propósito de vida

La vida que deseas solo está a la distancia de creer que puedes vivirla, tener fe en tus metas, aceptar tus limitaciones o desafíos, trabajar los talentos y crear paso a paso una nueva realidad. Celebrar cada logro también es importante y un life coach puede guiarte en todo el camino. Si aceptas el reto, muy pronto mirarás atrás y te sorprenderás al mirar y vivir una realidad completamente distinta, no por arte de magia, sino como producto de tu trabajo personal. ¿Comenzamos?

Recommended Posts

Leave a Comment