Ser una mujer seductora no se trata de mostrar más la piel o aumentar los likes en tu cuenta de Instagram, atraer implica desarrollar el magnetismo personal

La habilidad de seducción se muestra en el magnetismo personal para atraer a otros como abejas a la miel. No se trata exclusivamente de una atracción romántica o sexual, sino también de la capacidad de traer a tu espacio o territorio la atención de quienes te rodean. Hacerlo no es algo que necesariamente tenga que ver con cuánta piel muestras, con alzar tu voz ni con manipular a los demás. Seducir es algo que se da naturalmente al tener un aura envolvente, interesante y atractiva en las que los demás buscan y eligen quedarse.

Lecciones de seducción en la gran pantalla

Si viste “Miss Simpatía 2”, puede que recuerdes una frase en la que dicen que las personas se interesan por aquellos que cuidan de sí mismos. Esto lo comentan en un contexto romántico en el que aunque pareciera que complacer al otro es lo que lo atraerá es todo lo contrario, porque aunque parezca una frase de autoayuda, mientras mejor estés contigo misma, más personas vendrán a ti. 

No hay nada más cierto que lo que te hace intrigante e interesante para los demás no es precisamente desvivirte o no por ellos, sino estar plantada y segura con tu propia vida, imagen y proyectos. Solo de esta manera podrás mostrarte atractiva y magnética para otros. ¡Ser quien tu quieras ser!

En la gran pantalla, otro ejemplo de seducción lo encuentras en “Memorias de una Geisha”, en la que se ve cómo la aprendiz de Geisha consigue seducir a un hombre solo con su mirada, un arte muy apropiado actualmente, cuando la vida ha llevado a una buena parte de la humanidad – por obligación y no por elección- a mirarse a los ojos. Si bien es cierto que la sonrisa abre puertas, en este momento no es un arte tan común ni apreciado y no se puede expandir al igual que antes, dada la proliferación de mascarillas protectoras. Todo indica que es momento de reinventarte, no solo con un mejor maquillaje en tus ojos. Al fin y al cabo, ¿te has preguntado si solo basta con la sonrisa y la mirada para seducir?

¿Te consideras una mujer seductora?

Si bien una mujer seductora puede tener un gran atractivo físico y cuidar su imagen, lo externo no basta para mantener el interés de las otras personas. Puede que la belleza física los atraiga; sin embargo, si no se acompaña de poder personal, magnetismo y autovaloración, entre otros aspectos, puede que solo llame a una atención temporal que se irá rápidamente, si no existen valores agregados. ¿Te sientes atraida por ti misma? ¿Voltearías a mirar a una mujer como tú y a buscar la manera de saber más de ti? ¿Cómo está tu autoimagen frente al espejo?

Haz un ejercicio breve:

  • Mírate frente al espejo, tal como estás ahora. Observa tu imagen, cómo estás vestida y cómo te sientes al verte. ¿Es como realmente quieres estar, o tienes una imagen adaptada a las circunstancias? Por ejemplo, si tienes una pijama porque no has salido de casa, es distinto que sea algo consciente, por ser un día de descanso y no que no te hayas cambiado porque estás de mal humor, triste o sencillamente no tienes ganas de mejorar tu imagen.
  • Visualiza cómo te gustaría verte, qué te atraería de ti si te encontraras con alguien igual en tu entorno. ¿Qué cambio simple puedes hacer hoy para acercarte a esa imagen?
  • Si te sientes muy feliz con tu apariencia física, ¿estás en paz con tu mundo interno? Recuerda que no se trata solo de atraer a primera vista sino de practicar el arte de la seducción en tu día a día, más allá de la primera impresión.

El arte de la seducción

Seducir al mundo es clave para conseguir tus objetivos. Si lo piensas, hay un constante juego seductor que incluye también a tu imagen digital en las redes sociales. Actualmente, cuando el mundo virtual se mezcla con el real, ¿cómo eliges mostrarte y para qué? ¿Qué tan parecida eres a la imagen digital que muestras?

Traer a los demás a tu entorno y tu terreno te ayudará a captar su atención en un momento determinado. Igualmente, quienes te seduzcan podrán tener tu interés y manifestarte sus deseos, inquietudes o propuestas. Es un intercambio constante para el beneficio mutuo; sin embargo, mientras mejor estés contigo, menos te dejarás deslumbrar por espejismos o supuestos tesoros escondidos en una simple imagen externa muy atractiva pero en el fondo, vacía. Mientras más plantada estés con tu imagen, mejor sabrás discernir aquello que te ofrecen los demás. 

Seduce desde tu mundo interno

Sin duda estás en un mundo relacional, en el que el contacto y los acuerdos con otros son claves para ir hacia adelante con tu vida y proyectos. La compañía, el apoyo y las sociedades con otros te ayudarán a impulsar lo que te propongas; sin embargo, ¿los atraerás por un largo tiempo sin trabajar antes en tus inseguridades? Reconciliarte con tu imagen interna y externa es lo que te llevará a tener la atención e interés de otros para así comunicar claramente tus proyectos, ideas y sueños. 

Ahora solo queda reflexionar, ¿cómo está tu proyecto de vida? Si atraes a otros a tu entorno, ¿podrás comunicar claramente lo que tienes para dar y lo que quieres de otros? No solo se trata de seducir rápidamente, sino de atesorar y mantener las relaciones que construyas en un momento determinado. Tener claridad en tu sueño y foco en tus objetivos será la guinda de la torta en tu arte de seducción. 

Recommended Posts

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.