La gran cantidad de roles que tiene la mujer ante la sociedad la lleva a mostrar distintas facetas; los arquetipos se manifiestan constantemente para modelar el carácter

En ocasiones, bien sea por su manejo emocional, las situaciones externas o su propia esencia, pareciera que una mujer puede tener distintas personalidades. Dependiendo de las circunstancias, reacciona de una u otra manera a la perfección, y pareciera que cada faceta es intrínseca en su naturaleza. ¿Te has preguntado cuál es el secreto de la adaptabilidad femenina?

Arquetipos de la feminidad

Desde la perspectiva de la mitología griega, las distintas facetas de la mujer se representan a través de los arquetipos. Un arquetipo de personalidad muestra modelos del carácter y la naturaleza humana que permiten entender mejor tanto el momento presente, como las reacciones ante determinadas circunstancias, e incluso, ayudan a proyectar un posible desenlace en situaciones determinadas.

Al igual que las fases de la luna, los arquetipos son cambiantes y se manifiestan tanto en su estado puro, como combinados. Una mujer puede responder de distintas maneras en un momento dado, según la diosa que se haga presente.

Descubre la Diosa que hay en ti

Históricamente, la mujer ha tenido un papel primordial en la sociedad, en especial en los matriarcados y en lugares y templos en los que se les ha rendido culto, como en la civilización cretense, en las historias de las Amazonas o en los templos y santuarios en los que se honraba a la diosa Afrodita.

Aunque la civilización y las circunstancias han cambiado, esas diosas que fueron veneradas por los peregrinos en la antigüedad aún se hacen presentes y se manifiestan en cada uno de los roles que cumple la mujer moderna. ¿Con cuál Diosa te identificas?

Démeter, diosa de la fertilidad

Este arquetipo se vincula con la prosperidad y las cosechas. Una mujer que lo manifiesta es proveedora, altruista y generosa. Démeter está representada en la naturaleza con las estaciones y el equilibrio de la Madre Tierra. Cuando está presente, se expresan la paciencia, eficacia y el perdón, entre otros aspectos. Démeter es como la madre que acoge a todos, es amorosa y servicial.

El arquetipo de Démeter no solo se manifiesta en la maternidad y con los hijos. En la modernidad, se expresa de distintas maneras:

– Al gestar una idea, proyecto creativo y al plasmar un sueño.

– Al nutrir a todos los que están alrededor.

– Al conectar con la abundancia y prosperidad a través de la administración de los recursos disponibles: es la esposa que distribuye a la perfección los ingresos en el hogar.

Afrodita, diosa de la belleza

La imagen de Afrodita o Venus está directamente conectada con la seducción. La sensualidad a flor de piel es uno de sus principales atributos. La creatividad y el encanto, los placeres sexuales, la persuasión y la feminidad son parte de su magia. Aunque la personalidad de Afrodita no se caracteriza por ser fiel o comprometida con sus relaciones, ella sí es leal consigo misma, y de esa manera se aleja de la caracterización de una mujer que solo se realiza a través de un hombre, o de “alguien que la represente”.

La manifestación sana de Afrodita en el mundo moderno se ve en aquellas mujeres que utilizan sanamente su sensualidad, sin el deseo de manipular a través de ella. Afrodita se hace presente en la pasión y el placer:

– Al degustar un buen vino o un chocolate.

– Al elegir a sus amantes y, ocasionalmente, iniciar una relación de pareja sana y equilibrada, o bien al amar en libertad.

– Al crear un proyecto personal y disfrutar al dar cada paso.

– Al fundirse con el otro cuando se experimenta el placer sexual.

Perséfone, la iniciación

Esta diosa, hija de Démeter, inicialmente representó el arquetipo de la hija, el encanto juvenil y la eterna juventud. Originalmente conocida como Core / Kore, representa a una niña inmadura y manipulable, a una doncella con falta de compromiso y dificultad para tomar decisiones. Una vez que es raptada por Hades, dios del inframundo, Core evoluciona a través del contacto con sus propias sombras y se da el proceso de iniciación.

En la actualidad, hay una tendencia generalizada a evitar conectar con la oscuridad, con la cara de moneda que obliga a evadir la zona de confort. Complacer a todos, ser una “eterna adolescente” y quedar ante los ojos de los demás como la “niña perfecta”, aleja mucho a una mujer de lo que significa convertirse en una adulta al sanar a su “niña herida”. El rapto es necesario para evolucionar. Luego de la iniciación y de estar cara a cara con las propias sombras, Perséfone se manifiesta de distintas maneras:

– Con la expresión del misterio y la intuición.

– En la sana conexión con la naturaleza en todas las estaciones, incluyendo la introspección del invierno y el otoño.

– En la sabiduría de saber manejarse a la perfección entre dos mundos, tanto en el de la luz como en el de las sombras.

– Con la pérdida de la inocencia y el reconocimiento de lo que aporta y genera bienestar, desde las personas y situaciones, hasta los proyectos y situaciones cotidianas.

Atenea (Minerva), diosa del conocimiento

Atenea es una diosa altiva que representa la razón y la guerra. Se manifiesta en la inteligencia y la justicia. Esta diosa es majestuosa e imponente por su poder, incluso es domadora de animales. En este arquetipo, la distancia afectiva se hace presente, puesto que su función emocional no está desarrollada.

En el mundo moderno, la tendencia a la igualdad y a integrar lo masculino con lo femenino en ocasiones hacen aflorar a este arquetipo. ¿Cómo reconocerlo?

– Cuando una mujer es decidida, competitiva, estratega y táctica.

– Al tener una tendencia a manifestar el poder.

– Si se impone la razón sobre las emociones.

– Si una mujer se cierra al amor porque se enfoca únicamente en sus objetivos.

Combinación de arquetipos

Una mujer puede mostrar uno o varios arquetipos a la vez, puesto que rara vez se manifiestan en su estado puro. Puede que se presente como Démeter ante sus hijos y como Afrodita ante su pareja, todo dependerá de su esencia y de su capacidad para integrar cada una de estas facetas.

Las circunstancias externas y los objetivos, también invitan a integrar los arquetipos. En el caso de las mujeres emprendedoras, si bien una Démeter es la que gesta la idea, la faceta de Afrodita ayuda a que se ejecute con placer. Por su parte, el arquetipo de Atenea es el que lleva adelante el proceso y siempre, siempre (o por lo general, para no hacer afirmaciones absolutas), la génesis de la idea viene de una transformación de Core a Perséfone…Y este es solo un simple ejemplo.

Conocer los arquetipos de las diosas ayuda a entender el presente, hacer una revisión del pasado con un lente distinto, desde otra perspectiva y además, ayuda a proyectar el futuro. Cada mujer se pasea entre estas y otras diosas en su psique, mientras que estos arquetipos se muestran en sus relaciones y comportamientos día tras día. Ellos son solo una pequeña parte de lo que implica la versatilidad y el poder de ser mujer.

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