¿Noche de brujas?

Vampiros, zombies, brujas y duendes, son solo algunos de los personajes que “cobran vida” la noche de Halloween. Y tú, ¿cómo piensas celebrarla?

Es muy común ver calabazas, disfraces, fiestas y grupos de niños que van de puerta en puerta para pedir golosinas. Son parte de las costumbres con las que se conmemora cada 31 de octubre la noche de Halloween. Aunque para algunos puede ser algo pagano y hasta superficial, el significado de este día y los personajes que cobran protagonismo encierran una simbología que vale la pena conocer.

¿De dónde viene Halloween?

Aunque existen distintas versiones sobre su origen, casi todas coinciden en que proviene de la tradición celta, específicamente de una festividad conocida como Samhain. Durante este día se creía que la delgada línea divisoria entre los vivos y los muertos se hacía casi imperceptible. Este día coincidía con el fin de las cosechas y el almacenamiento de provisiones para el invierno.

La costumbre, ante la inminente aparición de fantasmas, era dejar dulces fuera de las casas, para que ellos quedaran satisfechos al pasar y siguieran su camino. También se encendían hogueras para ahuyentar a los malos espíritus y se utilizaban velas para ayudarlos a encontrar la luz.

¿Trick or treat?

La famosa frase que dicen los niños al tocar las puertas y pedir golosinas en medio de luces y calabazas, de alguna manera evoca esa tradición en la que se ofrecían dulces como ofrendas a los seres de otro plano. Además, en esta noche, los disfraces y la decoración muestran arquetipos y personajes “del más allá”, que paradójicamente, aunque no sea evidente, están presentes en el día a día, no solo en Halloween. Los zombies y vampiros, son solo algunos de ellos.

Vampiros, zombies, duendes y fantasmas…

¿Crees que estas figuras fantásticas solo son parte de la “noche de brujas”? Aunque durante Halloween cobren vida, son parte de las polaridades, de la luz y la sombra que no son exclusivas de esta celebración. Conocerlos uno a uno, no solo te mantendrá a salvo durante la noche de Halloween, sino que te ayudará a resguardar tu energía en cualquier otro momento.

Vampiros. Aunque Drácula y más recientemente Edward Cullen los popularizaron, esta figura no solo es una amenaza mítica. Los vampiros energéticos existen (no tienen colmillos y resisten la luz del sol). Estas personas se alimentan de la energía de otras, consciente o inconscientemente para su beneficio. Muchas veces parecen agradables y encantadores; sin embargo, si sientes que alguien drena tu energía, lo más probable es que estés ante uno de ellos. Establece límites claros y déjalos seguir su camino.

Zombies. Los míticos “muertos vivientes” en busca de humanos para saciar su apetito. Aunque su imagen cause rechazo y temor, es sencillo ver a prototipos de zombies en el día a día. Algunos dejan que pase el día mientras miran sus celulares, otros viven en piloto automático sin apreciar lo que está a su alrededor, y otros, al igual que los vampiros, se alimentan con la energía de otros. ¿Los reconoces en la cotidianidad? Puede que actúes como “zombie” en algunos momentos, y no necesitas que llegue Halloween para tomar conciencia de esto.

Duendes. Según la tradición de Halloween, actúan como mensajeros o emisarios de los fantasmas o seres del “más allá”. A pesar de que su equivalente con personajes de la cotidianidad no es tan evidente, pueden vincularse con ese llamado al sentido común, con esa alerta ante el peligro, o con esa voz interior e intuitiva que indica si se sigue el camino correcto o no. Es allí cuando se manifiestan, aunque no los veas claramente.

Fantasmas. Son otros de los personajes clásicos de Halloween. ¿Le temes a la oscuridad por miedo a encontrarte con uno? La realidad es que muchas veces son más los fantasmas de la mente, que la posibilidad de tener contacto directo con los seres de otro plano. Quizás en algún momento has ocupado tu mente con pensamientos como “el fantasma de la ex”, el de la “suegra”, o el del “fracaso” sin darte cuenta. Más que temer, Halloween puede ser una oportunidad para aceptar y reconciliarte con tus miedos, así verás que ningún “fantasma” podrá hacer que pierdas tu centro.  

Al rescate de las brujas

Hay un sinfín de leyendas e historias sobre ellas. En la mitología griega se pueden comparar con Hécate, la diosa oscura lunar que gobernaba en el cielo, la tierra y el submundo. Incluso hoy en día algunos la invocan, y otros la tienen como diosa de cabecera, de acuerdo con algunos relatos de la wicca. En su simbología representa la luna oscura o menguante, cuando oculta su luz para posteriormente volver a iluminar el cielo nocturno.

Poder ancestral

La intuición, magia y los poderes renovadores y sanadores han acompañado la imagen de las brujas a lo largo de la historia. Han sido videntes y sacerdotisas llenas de sabiduría, lo que las llevó a ser quemadas en la hoguera durante la inquisición. Más que verlas como una figura negativa, su representación a propósito de Halloween invita a rescatar los atributos mágicos que toda mujer lleva consigo y el poder femenino, con sus luces, sombras y matices, que ha sido cercenado a lo largo de la historia. La noche de Halloween invita a reconectarse con la propia bruja interior para dar paso a la sabiduría y la intuición ancestral.

¿Salir de fiesta en Halloween?

Aunque la historia muestre a este día como un espacio para quedarse en casa y protegerse, ya puedes ver que no es necesario que llegue Halloween para encontrarte cara a cara con sus personajes. El 31 de octubre, una limpieza en casa y un par de calabazas para absorber energías negativas bastarán. Celebrar o no depende de ti. Lo importante es cuidar tu energía cada día, eso es lo que te ayudará a permanecer consciente y a integrar tu luz y tu sombra. Si lo haces, no habrá vampiro, ni zombie o bruja que pueda vencerte la noche de Halloween.

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