Haz las paces con el año saliente y vístete de gala para recibir todo lo que el próximo año tiene preparado para ti

Se acerca el momento de despedir al Año Viejo y, ante la inminente llegada del nuevo año, tal vez experimentes una mezcla de nostalgia con un toque de ansiedad, que te dejan con un mood más reflexivo que festivo. Dependiendo de tu estado de ánimo y de las ganas que tengas de recapitular cada aprendizaje del año saliente, tienes dos escenarios probables:

  1. Elegir tu outfit, encargarte de los preparativos de la cena y revisar meticulosamente cada detalle de la celebración para que no se te escape nada.
  2. Evaluar los logros, agradecer los aprendizajes y visualizar tus metas para el año entrante.

Con el primer escenario, el insight sería mínimo o inexistente, mientras que con el segundo, el sobreanálisis podría hacer que pierdas la oportunidad de dar la bienvenida al invitado de honor: el Año Nuevo. ¿Qué te parece si haces un match entre ambas alternativas y creas una realidad a tu medida? ¡Es muy sencillo!

 

Limpieza para fin de año

Antes de la llegada del Año Nuevo es tradición hacer una limpieza profunda de la casa. Incluso, algunas personas tienen la costumbre de donar ropa o parte de sus pertenencias, para luego organizar y dejar el espacio listo hasta el conteo de las 12 campanadas. ¿Sabías que una limpieza profunda y exhaustiva de tu hogar no es suficiente si no depuras también tu propio espacio físico, emocional, mental y espiritual? ¡El extreme make over comienza por ti!

– ¡Libérate! Suelta cualquier peso y cadena que te detenga en tu avance hacia el nuevo año, no solo en el aspecto externo sino también en el interno.

– Evalúa cuál área de tu vida requiere mayor atención y haz un detox express para activar la energía del merecimiento.

 

Deseos para el Año Nuevo

En vez de esperar hasta el momento de comer las 12 uvas para pensar en tus deseos de Año Nuevo, tómate un tiempo para visualizarlos. Al hacer esto, ábrete a recibir, viste tu alma de gala y comienza a celebrar todo lo bueno que está por venir, como si ya lo hubieses recibido. ¿Sabes cómo escribir tus deseos?

– Divídelos en tres categorías: cuatro deseos para ti, cuatro para tu entorno (familiares, amigos y seres queridos) y cuatro para tu país o la humanidad.

– Escríbelos en tiempo presente, como si ya estuviesen realizados.

– Delimítalos claramente en tiempo y espacio, especifica cada detalle. Aprovecha el momento para crear la realidad que deseas en los próximos 12 meses y en lo sucesivo.

– Confía en que el Universo te otorgará lo que deseas o algo mejor, mientras esté destinado para tu felicidad y evolución.

 

¡Celebra en grande!

El día de la celebración, despide con honores al año saliente y recibe por todo lo alto al invitado de honor.

– Viste la mesa tal como quisieras verla durante los años venideros.

– Comparte la velada con las personas que amas y con quienes suman momentos y alegrías a tu vida.

– Selecciona la mejor música y elige un outfit con el que te identifiques, que sea acorde para la gran gala.

– Agradece al año saliente y al Universo por todo lo que te entregaron, desde la salud, hasta los logros y aprendizajes (aunque no todos te hayan dejado un buen sabor).

Recuerda que no se trata de pedir que el próximo año sea mejor, ni de revivir o querer cambiar el pasado. Recibe al Año Nuevo con una nueva y mejor versión de ti. ¡Salud!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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