¿Cómo está tu adolescente interna?

La etapa de la adolescencia es un punto intermedio en el que es clave identificar los aprendizajes de la infancia para sanar, aprender a asumir responsabilidades para  iniciar el rumbo hacia una vida adulta plena.

La etapa de la adolescencia trae consigo rebeldía, aventura y una gran seguridad personal que desafía una buena parte de lo que encuentra a su paso.

Esa seguridad que proyectan muchos adolescentes, sin bien en algunos casos viene dada por la autoconfianza que se ha ido gestando a los largo de los años en búsqueda de la madurez, en otras puede que sea una coraza para esconder situaciones como los miedos, heridas de la infancia no resueltas y falta de autoestima.

La “necesidad” de pertenencia

En la adolescencia, es muy común que se quiera cumplir con otros por agradar, para ser reconocido y ser parte de algún grupo. Es por esta razón que algunos adoptan hábitos o comportamientos que no los llenan o no son de su agrado, y aún así insisten en la necesidad de permanencia.

Por buscar agradar a los padres o cumplir las expectativas de sus familiares, algunos adolescentes estudian carreras que no les interesan o con las que no se sienten identificados. Sin embargo, bien sea por estar en grupos que no les agregan valor o al estudiar carreras que no han elegido, el paso del tiempo los afecta y pueden arrastrar a la vida adulta resentimientos o frustraciones.

Tómate unos minutos para pensar y pregúntate, ¿te sumaste a los grupos en los que querías estar o te uniste a ellos para ser aceptada? ¿Tenías la vocación para estudiar la carrera que elegiste? ¿eras la de la idea inicial o seguías por seguir? ¿dabas tu opinión, o te quedabas callada?

El alma rebelde de una adolescente

Es común ver a una adolescente vestida de negro; sin embargo, esto no es más que la ausencia de color y una falta de identificación con el ser. Hay un punto en la adolescencia en el que las personas no quieren escuchar, se manifiesta la rebeldía, la evasión de responsabilidades en algunos casos y de alguna manera, es una etapa confusa en la que no se pueden tener las libertades de un adulto pero tampoco es aceptable un comportamiento o actitud infantil.

Forjar la identidad en la adolescencia no siempre es sencillo, muchas veces requiere de una lucha entre querer cumplir por agradar, caer en el bullying como arma de defensa y entender que no tiene sentido temer al juicio del entorno ni de los padres. Canalizar todas estas situaciones, en lugar de evadirlas, ayudará a vivir esta etapa de la mejor manera y a sanarla para llegar a la adultez  sin el miedo irracional a los juicios, actitudes rebeldes o falta de compromiso con las responsabilidades. Como adulta, ¿consideras que tienes incorporado parte de este comportamiento adolescente? ¿Cómo lo trabajas en tu día a día?

Los Sí y los No de la actitud adolescente

Puede que en ocasiones conectes con la sombra del adolescente y vuelvan a ti sensaciones o actitudes como aislamiento, falta de personalidad, necesidad de pertenencia, o de imitar a otros para integrarte en tu entorno. También podrías experimentar temor a expresar tus emociones para no caer en el juicio de los otros. Sin embargo, aunque todo esto sea parte de tu realidad y de alguna manera lo lleves como asuntos no resueltos o temas por sanar, puedes animarte y aprovechar el lado positivo de tu adolescencia.

Como adulta, reconectar con tu adolescente interna te ayudará en muchos aspectos. Desde superar alguna relación amorosa porque aprendiste a tener amor propio en tu adolescencia, hasta conectar con tu liderazgo, tu lado aventurero y con creer en aquello que te gusta. Si tomar riesgos se ha convertido en algo extraño para ti, integrarte con tu adolescente te ayudará a mirar esa posibilidad desde otra perspectiva.

Claves de la reconexión con tu adolescente interna

Integrarte con tu adolescente interna es tan importante como sanar a tu niña interior. ¿Cuántas veces has adoptado un comportamiento inmaduro, que no se corresponde con tu edad ni experiencia de vida?

Si bien la niña interior viene a mostrarte aspectos profundos que pueden alterar tu autoestima y vulnerabilidad cuando no han sido sanados, una adolescente sana es la que te permitirá asumir compromisos, tener responsabilidades, aventurarte en nuevos proyectos,  además de  aprender a hacerte cargo de ti y de otros como adulta. Hay una delgada línea entre ambas; sin embargo, si una niña puede ser caprichosa, una adolescente puede esconderse para no ser juzgada, por el temor a no pertenecer a su entorno e incluso llega a mostrarse rebelde cuando no obtiene lo que desea.

Cada etapa de la vida es fundamental para forjar la personalidad, identidad, valores, actitudes y comportamientos a futuro. Asegúrate de identificar con qué te quedarías de cada una de tus etapas, cuáles aspectos dejarías de lado y también precisa lo que podrías rescatar de cada una para tu vida adulta. ¿Yá puedes identificar cómo está tu adolescente interna?…

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